Los efectos de María en la diáspora

Desde que el huracán María azotó Puerto Rico, el estado de la isla y de su gente se a dejado sentir en todo el mundo. Hace décadas que la unión de los “boricuas” aquí y allá no era tan fuerte como en los momentos despúes del huracán. Pero ya pasado 3 meses del huracán y regresamos al “yo no me quito, yo me quité, yo quiero levantar a PR y me quedo, pero a ti no te importa y te vas” ah y no olvidemos el “usted en EEUU no sabe lo que se siente estar xxx días sin luz asi que usted no puede opinar”.

Pues si, todos los puertorriqueños ya sea en la isla o fuera de la isla tenemos derecho a opinar por que todos tenemos sentimientos sobre el estatus y lo que está pasando en Puerto Rico. Creo que en todos los artículos que e leído nadie verdaderamente a escrito sobre lo que sentimos los que estamos “por acá”. Pues les voy a contar.

Nosotros “por acá” estábamos viviendo un momento que solo viviéndolo se puede entender. Nosotros acá estábamos viendo todas las imágenes de como el huracán azotaba la isla. Nosotros  por acá tratando de llamar a teléfonos desconectados. Nosotros por acá sin saber nada de nuestras familias, pero viendo en la televisión vecindarios completamente destrozados. Nosotros por acá formando grupos de Facebook para ver quien se conectaba con quien o quien conocía a quien para que mandara mensajes. Pensar en tus abuelos y solo ver en las noticias que su casa se inundó, pero no saber si estaban en la casa, si se fueron a un refugio, no saber nada. Cuando traté de explicar este punto de vista mucha gente me dijo que de todas formas no podía sentir nada por que los que estaban en la isla también estaban incomunicados.

Pero pues me puse a pensar. Todas las personas que el 11 de Septiembre hacen sus cuentos de donde estaban cuando los aviones chocaron el World Trade Center, como eso les marcó la vida. Entonces, para nosotros acá, ver todo lo que pasó y sigue pasando en Puerto Rico es exactamente igual. Es un estado de shock, de incertidumbre, de cuestionamientos, de sobrevivencia, de emociones.

Nosotros por acá, al sentir esa impotencia hicimos lo único que podíamos hacer, recoger alimentos, baterías, ropa y así surgió el movimiento de ayuda a Puerto Rico. Pero con todo y eso, todavía no nos dan derecho a sentir sobre lo que está pasando. Ya cuando se recupera la conección, gente en la isla comienza a decir que dejen de mandar suplidos por que no les están llegando. O que dejen de mandar suplidos por que no se necesitan- que lo que necesitan es dinero y luz. Ahí comienza a sentirse verdaderamente el sentimiento de impotencia.

Centro de recolección Unidos por Puerto Rico DMV

¿Que podemos hacer para ayudar a nuestras familias? Si mandamos suplidos no sabemos a quien les llega, si no mandamos no nos importa, si apoyamos a los que se van de la isla en busca de una mejor situación para la familia somos traidores, si no ayudamos a los que se quedan no nos importa.

Pues sepa usted que esto de estar en la diáspora (que de por si tiene una connotación negativa) no nos quita el derecho de sentir ni de opinar. Por que aunque no estuvimos sintiendo los vientos huracanados de mas de 150 millas, también vivimos el huracán y también sentimos los estragos de esa tormenta.

Todavía, tres meses después hay familias en EEUU que no han podido ver o tan siquiera comunicarse con familiares. No es fácil estar por acá, tener tu vida normal, pero saber que tu gente está sufriendo. El huracán María a destrozado vidas y no con sus vientos, si no con los efectos de la tormenta. Yo no e podido regresar a mi vida normal. Honestamente no puedo. No puedo pretender que todo ya está bien. Mucha gente no sabe lo difícil que es para mi y para muchos como yo, estar aquí de manos atadas. Si, llamamos congresistas y representantes, pero la realidad es que no hay mucho que verdaderamente podemos hacer. Enviar dinero a nuestras respectivas familias es obviamente lo que mucha gente a optado hacer, pero que hacemos con los miles de puertorriqueños que no tienen familia. ¿Quien los ayuda a ellos? Ellos también son boricuas? Podemos, como me dijo alguien ir de turista y ayudar a la economía de esa forma, pero si tu familia te dice, NO VENGAS que las cosas están bien malas, ¿que se supone que uno haga? Como dicen en buen inglés “you’re dammed if you do and dammed if you don’t”.

Siempre van a haber diferencias de opiniones. Unos que se sienten mas que otros, pero la realidad es que en estos momentos los puertorriqueños tenemos que dejar a un lado nuestras diferencias de opiniones para poder sobrevivir. TODOS ESTAMOS SUFRIENDO. La sobrevivencia el bienestar de los BORICUAS, depende de nosotros como sociedad. Que nos dejemos de atacar y dejar de comparar y criticar y nos apoyemos. La realidad es que todos tenemos que ser parte de la recuperación de Puerto Rico.

Asi que te pido, si estás en Puerto Rico y me lees, “dale break” a los que escuchas en la diáspora hablando de Puerto Rico. Por que como tu, también están tratando de sobrevivir y entender lo que está pasando.

 

1 thought on “Los efectos de María en la diáspora

  1. Carla

    A tres meses del Huracán salgo a la calle y se que nada a vuelto a la normalidad. Hemos sobrevivido y estamos hechando pa’ lante. No he criticado los que se fueron ni los que están por allá. Lo que si critico es a los que se olvidan de los más necesitados aquí, los que cogieron vuelo y se olvidaron de su familia que aqui quedó. Sin embargo, me levanta dando gracias a Dios por todo el que dio la mano al necesitado. Gracias

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